En el marco del Coloquio Estados Generales de la Filosofía en Chile: enseñanza, investigación e institución, se presentó la ponencia ¿Por qué no dejamos de hablar de calidad educativa? Un ejercicio de parresía filosófica. La exposición abordó críticamente la persistencia del concepto de calidad educativa en el debate público y en las políticas educacionales, interrogando las razones por las cuales esta noción continúa ocupando un lugar central en la discusión sobre el futuro de la educación.
A partir de la tradición filosófica de la parresía —entendida como la práctica de decir la verdad de manera franca y crítica—, la ponencia examinó los supuestos que sostienen los discursos contemporáneos sobre calidad educativa. En particular, se reflexionó sobre las formas en que el concepto ha sido utilizado, disputado y redefinido por distintos actores, así como sobre los riesgos de asumir significados aparentemente evidentes o consensuados.
La presentación propuso que la relevancia permanente de la calidad educativa no radica únicamente en su utilidad técnica o política, sino también en su capacidad para movilizar preguntas fundamentales acerca de los fines de la educación, el sentido de la escuela y el tipo de sociedad que se busca construir. Desde esta perspectiva, la ponencia invitó a recuperar una reflexión filosófica crítica sobre la calidad educativa, entendiéndola como un concepto abierto, plural y en constante disputa.
